Economía de la funcionalidad: vender el uso en lugar del producto
Publicado el 30 de marzo de 2026, este análisis de la ADEME explora un modelo de negocio que combina rendimiento y sobriedad material.
La ADEME publicó el 30 de marzo de 2026 un análisis dedicado a la economía de la funcionalidad y de la cooperación, presentada como un modelo de negocio que permite combinar rendimiento económico y sobriedad.
El principio consiste en vender el uso de un bien en lugar del bien en sí: un servicio de iluminación en lugar de luminarias, un rendimiento térmico en lugar de una caldera, una disponibilidad de frío industrial en lugar de un grupo frigorífico.
Este desplazamiento modifica los incentivos económicos. Cuando el proveedor sigue siendo propietario del equipo y cobra por un resultado, le interesa maximizar la vida útil del material y minimizar su consumo energético, lo contrario de un modelo basado en el volumen de ventas.
No obstante, el modelo exige condiciones estrictas: una medición fiable y compartida del rendimiento prestado, una relación contractual a largo plazo y una capacidad de financiación del proveedor.
En el ámbito energético, este tipo de contratación se encuentra en los contratos de rendimiento energético, en los que el prestador se compromete a un nivel de ahorro medido y verificado.